Charles
Darwin
Las
teorías de Charles Darwin pusieron en entredicho las doctrinas que defendían el
origen divino de la vida y del hombre y ofrecieron una explicación plausible
sobre la evolución de los seres vivos. Forzados a competir por los recursos
limitados (como el alimento), los organismos mejor adaptados a su entorno
tienen más probabilidades de sobrevivir, reproducirse y transmitir sus rasgos a
su descendencia; este fenómeno, llamado selección natural, es el que origina,
en un lento proceso de millones de años, la evolución y diversificación de las
especies vegetales y animales. La siguiente serie de fotografías ilustra
diversos aspectos de la vida y el pensamiento del célebre naturalista
británico.
La
revolución científica del Renacimiento estableció una nueva astronomía en la
que la Tierra dejaba de ser el centro de la creación; su defensa valió a Galileo un
proceso inquisitorial. Cuando, en el siglo XIX, el naturalista británico
Charles Darwin formuló sobre bases científicas la moderna teoría de la
evolución biológica en su obra El origen de las especies (1859),
también las más airadas reacciones procedieron de los estamentos eclesiásticos:
el modelo evolutivo cuestionaba el origen divino de la vida y del hombre. Una
vez más (y en ello reside la trascendencia histórica de la obra de Darwin), los
avances científicos socavaban convicciones firmemente arraigadas, dando inicio
a un cambio de mentalidad de magnitud comparable al de la revolución
copernicana.
