La biodiversidad o diversidad biológica se
refiere a la extensa variedad de seres vivos existentes en el planeta, es
también un sistema dinámico que está en evolución constante. Este término
proviene de la contracción inglesa “biological diversity”, y se le
atribuye Walter G. Rosen el cual lo mencionó por primera vez en una
conferencia en 1986.La distribución de la biodiversidad viene como
consecuencia de factores evolutivos en el área biológica, geográfica y
ecológica, por consiguiente cada especie posee un entorno adecuado a sus
necesidades en donde cada uno de estos pueden relacionarse de manera armoniosa
con el medio que lo rodea.

La diversidad genética es el número total de
características genéticas dentro de cada especie. Esta diversidad se reduce
cuando hay “cuellos de botella”, es decir, cuando una población disminuye
substancialmente y quedan pocos individuos. Por ejemplo, la población de
alrededor de 100 leones (Panthera leo) del Cráter Ngorongoro en
Tanzania desciende de alrededor de 15 leones sobrevivientes de una plaga de
moscas mordelonas (Stomoxys calcitrans) producida por el aumento de
lluvias en 1962. La pérdida de diversidad genética de los leones del Cráter ha
resultado en problemas reproductivos y de sobrevivencia.
A mayor diversidad genética, las especies tienen mayores
probabilidades de sobrevivir a cambios en el ambiente. Las especies con poca
diversidad genética tienen mayor riesgo frente a esos cambios. En general,
cuando el tamaño de las poblaciones se reduce, aumenta la reproducción entre
organismos emparentados (consanguinidad) y hay una reducción de la diversidad
genética.

La población de nuestro país es muy diversa en cuanto a sus
manifestaciones culturales y a la sociedad en que se desarrollan; con todo,
compartimos una misma historia, formamos un Estado y aspiramos a vivir en un
país que sea cada día mejor, a pesar de las diferencias que nos distinguen unos
de otros.
La población de nuestro país es el resultado del mestizaje que se inició en el
siglo XVI, con la unión biológica y cultural de varios grupos humanos: las
culturas indígenas que habitaban lo que hoy constituye nuestro territorio
nacional, y las culturas de los europeos y de los esclavos traídos de África.
De esta unión biológica y cultural se originó una sociedad con una identidad
diferente, con nuevas formas de interpretar la vida, nuevos usos y funciones
que abrieron paso a otros horizontes. Con el paso del tiempo esta sociedad se
fue acrecentando y dio origen a una nueva unidad de la población al sujetarse a
un mismo gobierno, al desarrollar una economía propia y al compartir la misma
religión y lengua.
Sin embargo, dada la gran extensión de nuestro país, la sociedad en cada región
fue adquiriendo características propias. Esto se vio acentuado por el
predominio de la influencia de los grupos de origen que conformaron tales
sociedades.
Hoy en día en nuestro país la mayoría de la población es mestiza, aunque hay
regiones del país en que la población presenta características marcadamente
europeas, indígenas o negroides, además de las de otros grupos que a lo largo
del tiempo han venido a establecerse en nuestro territorio.
El constante intercambio cultural entre la variada población permitió que
nuestro lenguaje, arte, costumbres y tradiciones se enriquecieran, dando origen
a manifestaciones culturales muy propias de nuestro país que hoy en día forman
parte de la riqueza y diversidad de la cultura mexicana.
